PC
Más frío que el hielo
Cryostasis llega sin mucho ruido a nuestros PC, esperemos que sepa dar la talla.
0
0
0
El Círculo Polar Ártico es un lugar muy peculiar. Sin ir más lejos, nos encontramos con los solsticios, cosa extraña donde las haya y, admitámoslo, que el sol no se ponga durante 24 horas es un dato curioso. Pero ahora vamos a hablar de unas cosas mucho más extrañas que también sucedieron en el Ártico, allá por los años 70. Concretamente, “eso” ocurrió en el rompehielos nuclear Viento del Norte, en el que Alexander Nesterov tendrá que arreglárselas para saber qué ocurrió allí y, si puede, escapar vivo.
En la piel de este meteorólogo con poderes paranormales tendremos que, como ya hemos dicho, enterarnos de lo ocurrido en el rompehielos hace diez años. Pero claro, dejándonos con un carro tirado por perros cual esquimal, poco podríamos hacer si no tuviéramos una habilidad un tanto especial: revivir los últimos momentos de la vida de algunos cadáveres.
Ese "poder" se llama Eco Mental y es prácticamente lo que dota a este shooter de un soplo de aire fresco. Con este poder nos meteremos en la piel de los cadáveres que nos indique el juego y pasaremos a controlarlos. A partir de ahí nos las tenemos que apañar para cambiar su destino y, de paso, ayudarnos a nosotros. Por ejemplo, si abrimos una puerta y vemos que hay un hombre en posición fetal congelado y no podemos pasar, lo que tendremos que hacer será ayudar al alma de ese hombre a pasar por aquella puerta y así dejarnos el paso libre. Pero no siempre lo tendremos tan fácil como avanzar por donde nos indiquen los demás tripulantes del barco (ya que por ese entonces todavía había), sino que a veces tendremos que repetir el mismo proceso varias veces para saber lo que tenemos que hacer.
Pero si quitamos el ya conocido Eco Mental, el juego no pasa de un shooter más con tintes de terror. En este aspecto no nos decepciona, ya que hay algunos momentos en los que los enemigos nos acechan, nosotros lo sabemos y tenemos el miedo consecuente. Además, los enemigos no son los que no podríamos encontrar en cualquier juego, sino que son aberraciones dignas de los Silent Hill. Empezamos con un enemigo sin armas, totalmente desfigurado, pero sin armas. Más tarde nos encontramos algunos con unas varas, hasta encontrarnos con hachas, fusiles o incluso sopletes en vez de manos.
Como ya hemos podido suponer, Cryostasis: Sleep of Reason no será una aventura normal y mucho menos fácil. En cuanto al desarrollo, al principio del juego seremos unos extraños totales, ya que no tenemos ni introducción, ni un pequeño tutorial, ni nada por el estilo; únicamente el nombre del protagonista. Pero cuando avancemos en el juego y conozcamos más las vidas de los difuntos marineros, empezaremos a cogerle cariño al juego y, con el cariño, el juego nos enganchará más. Por desgracia esto no sucede hasta el capítulo 7 u 8 de los diecisiete que hay en total. No nos engañemos: pasar prácticamente la mitad del juego sin enterarnos de la historia no gusta a nadie.
En la piel de este meteorólogo con poderes paranormales tendremos que, como ya hemos dicho, enterarnos de lo ocurrido en el rompehielos hace diez años. Pero claro, dejándonos con un carro tirado por perros cual esquimal, poco podríamos hacer si no tuviéramos una habilidad un tanto especial: revivir los últimos momentos de la vida de algunos cadáveres.
Ese "poder" se llama Eco Mental y es prácticamente lo que dota a este shooter de un soplo de aire fresco. Con este poder nos meteremos en la piel de los cadáveres que nos indique el juego y pasaremos a controlarlos. A partir de ahí nos las tenemos que apañar para cambiar su destino y, de paso, ayudarnos a nosotros. Por ejemplo, si abrimos una puerta y vemos que hay un hombre en posición fetal congelado y no podemos pasar, lo que tendremos que hacer será ayudar al alma de ese hombre a pasar por aquella puerta y así dejarnos el paso libre. Pero no siempre lo tendremos tan fácil como avanzar por donde nos indiquen los demás tripulantes del barco (ya que por ese entonces todavía había), sino que a veces tendremos que repetir el mismo proceso varias veces para saber lo que tenemos que hacer.
Pero si quitamos el ya conocido Eco Mental, el juego no pasa de un shooter más con tintes de terror. En este aspecto no nos decepciona, ya que hay algunos momentos en los que los enemigos nos acechan, nosotros lo sabemos y tenemos el miedo consecuente. Además, los enemigos no son los que no podríamos encontrar en cualquier juego, sino que son aberraciones dignas de los Silent Hill. Empezamos con un enemigo sin armas, totalmente desfigurado, pero sin armas. Más tarde nos encontramos algunos con unas varas, hasta encontrarnos con hachas, fusiles o incluso sopletes en vez de manos.
Como ya hemos podido suponer, Cryostasis: Sleep of Reason no será una aventura normal y mucho menos fácil. En cuanto al desarrollo, al principio del juego seremos unos extraños totales, ya que no tenemos ni introducción, ni un pequeño tutorial, ni nada por el estilo; únicamente el nombre del protagonista. Pero cuando avancemos en el juego y conozcamos más las vidas de los difuntos marineros, empezaremos a cogerle cariño al juego y, con el cariño, el juego nos enganchará más. Por desgracia esto no sucede hasta el capítulo 7 u 8 de los diecisiete que hay en total. No nos engañemos: pasar prácticamente la mitad del juego sin enterarnos de la historia no gusta a nadie.




