¡Colabora!
0
Caracol con sabor añejo
PlayStation 4

Caracol con sabor añejo

Clid es un caracol borracho, malhablado y lo que mejor sabe hacer es matar. Podría ser un integrante de Suicide Squad, pero no.

Por Juan B.,
0 0 0

En los videojuegos tenemos héroes de todo tipo. Desde Samus Aran, la gran heroína de Nintendo, hasta otras figuras clásicas como Gordon Freeman y otras con pensamientos cuestionables como Solid Snake. Incluso hemos visto héroes marsupiales y primates con pantalones para deleite de los aficionados del género furry. Sin embargo, jamás no habríamos imaginado lo bien que puede quedar un caracol borracho y hasta arriba de balas como protagonista. Pero ahí está Clid The Snail para corroborarlo, lo nuevo de PlayStation Talents que cuenta con todo un titán como Koch Media de editora. Un juego que, sin lugar a dudas, eleva el listón de la línea Talents e invita a ilusionarse con futuros proyectos de Weird Beluga Studio, un equipo pequeño formado por cinco personas. Vamos allá con lo que nos ha parecido esta aventura tan extravagante.

Clid The Snail es un juego al que ya le seguíamos pista desde el año pasado, cuando PlayStation España lo promocionaba como una de las aventuras más estrambóticas (no engañaban a nadie, por cierto). Ya en el pasado mes de agosto, y gracias a Koch Media, pudimos probar una demostración del primer nivel juego, el cual nos pareció prometedor y nos dejó con ganas de más. Desde sus inicios a principios de la pasada generación, PlayStation Talents todavía no ha encontrado un primer pelotazo internacional. Es cierto que tampoco lo busca y que su principal objetivo es impulsar el talento nacional mientras se forma y visibiliza a futuros grandes desarrolladores, pero siempre nos ha faltado ese gran juego que nos invite a ilusionarnos con el futuro de la lanzadera. Clid the Snail es probablemente el juego que hemos estado esperando en los últimos años, un proyecto muy íntimo y personal llevado a cabo por cinco estudiantes universitarios que decidieron combinar sus ideas sin ser conscientes de lo ambicio que sería el producto final, hasta el punto de alzarse ganadores al Mejor juego del año en la VI Edición de los Premios PlayStation y que Koch Media pusiese los ojos en su juego para editarlo.

Clid es un egocéntrico, pero no le queda otra que unirse a un grupo de exiliados para hacer frente a las babosas.


Clid es el héroe de nuestra aventura, un caracol antropomorfo con problemas de alcohol, malhablado y cambios bruscos de humor. En pocas palabras, un imbécil al que le gusta dar la nota. Su espíritu aventurero y macarra le invitan a salir de su ciudadela y visitar el peligroso mundo exterior, además de experimentar con tecnología abandonada para crear poderosas armas y así aniquilar a sus enemigos. Todo esto va en contra de su especie, que son vistos como seres inteligentes que rechazan la violencia y que no salen de sus hogares para no atraer a criaturas hostiles. Es por eso mismo que los más sabios de la comunidad, en un intento de mantener a salvo a los suyos, deciden expulsar a Clid de la ciudad. Una situación que él mismo ve con buenos ojos al percibir como inferiores al resto de su especie por su falta de ambición. Por suerte para nuestro protagonista no está solo, sino que le acompaña Belu, una luciérnaga que resulta ser su amiga consejera y cuya forma de pensar y actuar está en un extremo opuesto al suyo.

Lejos de reducirse todo a los caracoles y su estilo de vida, el universo de Clid The Snail es enorme. La aventura se desarrolla en un futuro catastrófico en el que la raza humana se ha extinguido por una especie de enfermedad. Ahora son conocidos como "Gigantes" y altares se erigen sobre sus cadáveres para rendirles pleitesía. Todas las especies animales viven aisladas y en constante pelea por los recursos, por lo que han decidido encerrarse en sus territorios y acabar con cualquiera que no sea de su misma especie. Los escarabajos son exploradores y buscan cualquier yacimiento con restos de Gigantes. Los peces ya no pueden vivir en el mar a causa de la "herencia" de los humanos, así que decidieron construir unos trajes especiales que les permitiesen hacer vida fuera del agua. Y mientras todo esto ocurre, las babosas expanden su territorio aprovechando el confinamiento del resto de razas. Afortunadamente, un conjunto de exiliados han decidido unir fuerzas bajo una misma bandera para eliminar la plaga de babosas: un erizo experto en herrería, una rana samurai o un murciélago que vive pegado a sus auriculares (el cual tiene una misión muy graciosa relacionada con buscarle una MicroSD para expandir su playlist personal) son algunos de estos carismáticos personajes que nos ayudarán a lo largo de la aventura.

La dificultad de los jefes es más elevada de lo que debería. Ska, el primer jefazo, es todo un dolor de cabeza.


El desarrollo es parecido a cualquier otro twin-stick shooter, acción y aventura desde una perspectiva isométrica, pero las imágenes pueden llevar al engaño. No se trata de un arcade puro de acción como Dead Nation (Housemarque tiene maestría en este género), sino de algo más pausado, incentivando la estrategia en los enfrentamientos y la exploración en los pequeños descansos. Por supuesto que vamos a apretar el gatillo durante el desarrollo de la aventura, pero sabe combinar estilos para que no resulte tan repetitivo. Los tiroteos son lentos, con lo que no se premia el disparar en todas las direcciones, sino en ser precisos, mantener las distancias y aprovechar el escenario para evitar a las babosas que se acercan a nuestra posición. Una tarea complicada, y es que Clid The Snail no es precisamente fácil. Se debe a que el juego no es del todo justo y que a los enemigos no se les aplican las mismas normas que a nosotros. Los enemigos y sus ataques vienen de todas las direcciones, los jefes encadenan todas sus habilidades y hay enemigos contra los que no nos podemos defender de ningún modo. Por ejemplo, si un enemigo no está a nuestra misma altura, por ejemplo en lo alto de unas escaleras, no podemos reajustar el apuntado. Del mismo modo nos hubiese gustado evitar repetir algunas secciones que, lejos de ser algo pausado, son puntos calientes frenéticos que no se ajustan con la premisa. Al fin y al cabo el movimiento de nuestro personaje está ajustado a lo táctico, a movernos lentamente buscando pequeñas coberturas, no haciendo frente a oleadas de incontables enemigos.

Por fortuna, nuestro arsenal está repleto de opciones para acabar con las babosas. Este armamento y sus mejoras dan unas pinceladas de RPG lite a la progresión de nuestro personaje. A medida que vayamos completando las misiones que nos otorgan en la base de la Resistencia, nuestros compañeros nos ofrecen armas cada vez más grandes y mejores, las cuales también sirven para acceder a algunos lugares y resolver pequeños puzles. Así, empezamos con un rifle de pulsos de disparo único, pero que si mantenemos cargado el gatillo lanza un auténtico cañonazo que convierte en cenizas a las malditas alimañas. Hay muchas más, como un lanzallamas, una escopeta, un rifle automático o un lanzagranadas de bombas de ácido. Por otro lado, tenemos las armas arrojadizas, que incluyen minas, torretas y explosivos. Y por último, los caparazones. Cualquiera dudaría de la utilidad del caparazón de un caracol, pero en Clid The Snail tienen diferentes usos. Contamos con un carapazón que nos aplica un escudo temporal que mitiga todo el daño recibido, mientras que hay otros que cumplen sobradamente en la faceta ofensiva. Además, podemos mejorar nuestra salud y botiquines, ya sea a través de los comerciantes de nuestra base o consiguiendo unas semillas repartidas por todos los niveles que nos otorgan un nodo extra de salud.

El universo de Clid The Snail está muy trabajado y siempre invita a explorarlo en profundidad.


Profundizando más en el problema de su dificultad, que no sabemos si se trata de una cuestión de diseño o si realmente hay que equilibrar los valores de daño, los jefes finales disparan exponencialmente la dificultad del juego. O zonas que aparecen puntualmente, como los nidos de babosas u oleadas a las que debemos hacer frente y que nos obligarán a reintentarlo en varias ocasiones a causa de su desequilibrio. Podemos hacer volteretas para esquivar sus ataques, pero no nos otorgan esos pequeños segundos de invencibilidad cuando esquivamos en el momento exacto, así que de poco sirve esta característica. Continuando con lo "tramposo" de Clid The Snail, que no es mucho pero se hace notar, los enemigos nos suelen lanzar proyectiles incluso antes de que les hayamos visto aparecer en pantalla, y tampoco ayuda que la cámara no se pueda alejar o acercar y eso lleve a que los enemigos puedan esconderse fácilmente. Afortunadamente, pese a su dificultad los puntos de control suelen estar bien repartidos, así que en caso de morir no tendremos que repetir más de la cuenta.

¿Todo esto hace que Clid The Snail sea un mal juego? Para nada. El título tiene muy buenas ideas que desarrolla muy bien, como su universo, la historia, partes de la jugabilidad, pero no acierta en todo. No obstante, hay elementos que nos encantan. La exploración es increíble y constantemente nos invita a buscar en cualquier recoveco para descubrir nuevos detalles que dan escala al mundo. Hay escenarios muy variados, y aquellos con nieve, vegetación o agua responden muy bien a nuestras acciones. Para ser obra de un estudio pequeño, el juego luce genial. La banda sonora también brilla, desde canciones serenas y tranquilas a otras que dan paso a la acción con instrumentales de rock y metal.

La variedad de nuestro arsenal es enorme, lo que incluye también a nuestra querida concha.


CONCLUSIÓN

Weird Beluga Studio ha debutado en el mundillo con buen pie y con los deberes hechos. Con todo esto, recomendamos encarecidamente Clid The Snail a todos los amantes de los twin-shooter que busquen un título que se desvía de la fórmula convencional. Son tantos sus aspectos positivos que si buscamos algunas pegas sólo se nos ocurre mencionar su dificultad artificial, que bien podría ser una decisión de diseño, pero es cuestionable pese a ello. No es que lo haga todo bien, pero tiene un muy buen acabado, es entretenido y muy disfrutable.
Análisis de Clid the Snail para PS4: Caracol con sabor añejo
Análisis de Clid the Snail para PS4: Caracol con sabor añejo
Análisis de Clid the Snail para PS4: Caracol con sabor añejo
Análisis de Clid the Snail para PS4: Caracol con sabor añejo
Análisis de Clid the Snail para PS4: Caracol con sabor añejo
Análisis de Clid the Snail para PS4: Caracol con sabor añejo
Análisis de Clid the Snail para PS4: Caracol con sabor añejo
Análisis de Clid the Snail para PS4: Caracol con sabor añejo

Alternativas
Dead Nation o el reciente The Ascent
Sus personajes y diálogos. El universo que nos rodea y su dirección de arte. La música.
La dificultad no está para nada equilibrada.
Clid The Snail tiene un puñado de buenas ideas e irradia personalidad. Engancha y entretiene hasta el final, aún con sus cosas no tan buenas.

Información del juego

Clid the Snail

PlayStation 4

Fecha de lanzamiento: 31 de agosto de 2021
Desarrollado por: Weird Beluga Studio
Para poder aportar cualquier tipo de contenido a uVeJuegos.com necesitas estar registrado y además haber iniciado sesión.

Elige lo que quieres hacer:

Administradores de Análisis: ____GEX_____, beto, Doscv, elite, Keyser Soze, MrRafa, NewRandomAge, Runa.
×