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Análisis de Cat Needs - Hay que complacer los deseos de sus miaujestades
¡Haz que cada gato se sienta satisfecho poniéndolo en el lugar exacto donde quiere estar!
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¿Qué os puedo decir de los gatos a estas alturas que no sepáis ya?, yo creo que nada. Pero una cosa sí queda clara con ellos: son caprichosos y demandantes. Cuando quieren algo, lo quieren ahora y a su manera. Pues bien, ese va a ser el objetivo de este sencillo videojuego de puzles: complacer y satisfacer todos los deseos que tengan tus gatos, pero sin que estos interfieran con los de los demás gatos. Parece sencillo, ¿no? Bueno, lo sería si los gatos no fueran tan exigentes y pusieran algo de su parte para ayudar a sus otros compañeros gatunos. Así lo refleja la brasileña Leticia, ilustradora y creadora única de su estudio LeJunesArt, en Cats Needs, estrenado primero para PC a finales de 2024 y reestrenado para Xbox, PlayStation Switch en el otoño de 202 gracias a la editora española Ratalaika Games.
Nociones peludas
Nos encontramos ante un juego en 2D donde habrá entre 6 y 12 plataformas dispuestas horizontalmente con diferentes gatos y elementos. Los elementos más básicos que vamos a encontrar son cajas de cartón y cuencos con comida, aunque más adelante aparecerán también distintos juguetes. Cada gato tendrá una o dos peticiones, estando todas ellas relacionadas con comer, jugar y dormir, y deberemos llevar a dicho gato a la casilla donde se encuentre lo que él necesita. ¿Cuál es el problema?, pues que sólo podemos movernos de izquierda a derecha y los gatos se estorban entre sí. Esto no sería un inconveniente si todos los gatos fueran agiles y solidarios, pero ése no es el caso. Contaremos con más de media docena de tipos de gato, y así como algunos serán muy fáciles de mover y manejar, habrá otros que nos fastidiarán bastante a la hora de resolver los puzles.

Distintos tipos de gatos
Empezaremos de base con el Gato Largo, el mejor del juego, ya que únicamente quiere comer una vez y es el más ágil de todos, pudiendo saltar hasta a dos gatos. Pero aparecerán otros gatos, como el Gato Dormilón, que en cuanto toque una caja se queda dormido en ella bloqueando el paso, o el Gato Gordo, que encima de que no puede saltar se comerá todos los cuencos de comida por donde pase, quitando así la comida a los otros gatos. Y luego la cosa va añadiendo giros de tuerca, como los Gatitos, los cuales se pondrán a jugar entre ellos si se encuentran o si se meten en una caja, por lo que habrá que intentar que jueguen con sus juguetes favoritos, un ratón y una pelotita. Y no faltarán cosas más extravagantes (aunque reales) como el Gato Antisocial, el cual no puede tener a otros gatos a su lado al terminar el puzle, o un simpático Perrote que se cree un gato y que está ahí feliz sin pedir nada, pero ocupando dos espacios .
Conforme avancen los puzles la cosa se irá complicando, obligándote a pensar muy bien los movimientos y sobre todo averiguar con que gatos deberás terminar el puzle. Los gatos que no pueden saltar tienen muchas limitaciones, y en cuanto dos huecos queden ocupados ya no va a ser posible pasar por ahí salvo con el Gato Largo. Es muy importante decidir también en qué momento vayas a colocar a cada gato en su lugar, ya que una vez que empiecen a dormir, comer o jugar ya no podrán moverse de nuevo, un impedimento si su objetivo real era ése, a excepción del Gato Largo que es como el comodín del juego por toda la versatilidad que ofrece.

Jugarse se juega únicamente con tres botones, los dos de dirección y el de acción, por lo que en ese sentido no podría ser más sencillo. Respecto a su duración, ya desde el inicio veremos el número de puzles con los que cuenta en juego: 50 puzles divididos en 5 bloques de 10 cada uno. Los primeros de ellos los vamos a resolver sin ninguna dificultad y los intermedios nos harán pensar un poquito. No es hasta llegar a los 10 últimos puzles que nos tocara devanarnos los sesos de verdad, y aun así no es tan complicado, pues a fin de cuentas solo nos podemos mover de izquierda a derecha y tampoco hay tantas opciones posibles.
Gráficamente estamos ante un juego sencillote pero que cumple. Los diseños de los gatos son muy diferentes entre sí y en todos ellos está muy bien representado el tipo de gato que es cada uno. Sin duda son muy bonitos gracias a los diseños de la artista LeJunesArt. La música, por su parte, tiene el fallo de contar con una única melodía para todo el juego, la cual igual puede llegar a hacerse un poco repetitiva. Por lo menos contamos con la opción de poder desactivar en cualquier momento tanto la música como los sonidos del juego.
Conclusión
Resumiendo, tenemos aquí un juego de puzles que te puedes pasar perfectamente en dos tardes o incluso en una si te da por ponerte en serio con él. Te puede entretener un rato, pero se echa en falta más contenido una vez lo has terminado. Al fin y al cabo, estamos ante un juego indie con un precio bastante bajo que se ajusta a lo que ofrece, por lo que, si eres amante de los gatos y de los puzles, te animo a que le des una oportunidad.
Nociones peludas
Nos encontramos ante un juego en 2D donde habrá entre 6 y 12 plataformas dispuestas horizontalmente con diferentes gatos y elementos. Los elementos más básicos que vamos a encontrar son cajas de cartón y cuencos con comida, aunque más adelante aparecerán también distintos juguetes. Cada gato tendrá una o dos peticiones, estando todas ellas relacionadas con comer, jugar y dormir, y deberemos llevar a dicho gato a la casilla donde se encuentre lo que él necesita. ¿Cuál es el problema?, pues que sólo podemos movernos de izquierda a derecha y los gatos se estorban entre sí. Esto no sería un inconveniente si todos los gatos fueran agiles y solidarios, pero ése no es el caso. Contaremos con más de media docena de tipos de gato, y así como algunos serán muy fáciles de mover y manejar, habrá otros que nos fastidiarán bastante a la hora de resolver los puzles.

Gatos Vagos... no hacen más que dormir...
Distintos tipos de gatos
Empezaremos de base con el Gato Largo, el mejor del juego, ya que únicamente quiere comer una vez y es el más ágil de todos, pudiendo saltar hasta a dos gatos. Pero aparecerán otros gatos, como el Gato Dormilón, que en cuanto toque una caja se queda dormido en ella bloqueando el paso, o el Gato Gordo, que encima de que no puede saltar se comerá todos los cuencos de comida por donde pase, quitando así la comida a los otros gatos. Y luego la cosa va añadiendo giros de tuerca, como los Gatitos, los cuales se pondrán a jugar entre ellos si se encuentran o si se meten en una caja, por lo que habrá que intentar que jueguen con sus juguetes favoritos, un ratón y una pelotita. Y no faltarán cosas más extravagantes (aunque reales) como el Gato Antisocial, el cual no puede tener a otros gatos a su lado al terminar el puzle, o un simpático Perrote que se cree un gato y que está ahí feliz sin pedir nada, pero ocupando dos espacios .
Conforme avancen los puzles la cosa se irá complicando, obligándote a pensar muy bien los movimientos y sobre todo averiguar con que gatos deberás terminar el puzle. Los gatos que no pueden saltar tienen muchas limitaciones, y en cuanto dos huecos queden ocupados ya no va a ser posible pasar por ahí salvo con el Gato Largo. Es muy importante decidir también en qué momento vayas a colocar a cada gato en su lugar, ya que una vez que empiecen a dormir, comer o jugar ya no podrán moverse de nuevo, un impedimento si su objetivo real era ése, a excepción del Gato Largo que es como el comodín del juego por toda la versatilidad que ofrece.

Toda la familia al completo, incluyendo Gatos Cartón y Gatos Perro.
Jugarse se juega únicamente con tres botones, los dos de dirección y el de acción, por lo que en ese sentido no podría ser más sencillo. Respecto a su duración, ya desde el inicio veremos el número de puzles con los que cuenta en juego: 50 puzles divididos en 5 bloques de 10 cada uno. Los primeros de ellos los vamos a resolver sin ninguna dificultad y los intermedios nos harán pensar un poquito. No es hasta llegar a los 10 últimos puzles que nos tocara devanarnos los sesos de verdad, y aun así no es tan complicado, pues a fin de cuentas solo nos podemos mover de izquierda a derecha y tampoco hay tantas opciones posibles.
Gráficamente estamos ante un juego sencillote pero que cumple. Los diseños de los gatos son muy diferentes entre sí y en todos ellos está muy bien representado el tipo de gato que es cada uno. Sin duda son muy bonitos gracias a los diseños de la artista LeJunesArt. La música, por su parte, tiene el fallo de contar con una única melodía para todo el juego, la cual igual puede llegar a hacerse un poco repetitiva. Por lo menos contamos con la opción de poder desactivar en cualquier momento tanto la música como los sonidos del juego.
Conclusión
Resumiendo, tenemos aquí un juego de puzles que te puedes pasar perfectamente en dos tardes o incluso en una si te da por ponerte en serio con él. Te puede entretener un rato, pero se echa en falta más contenido una vez lo has terminado. Al fin y al cabo, estamos ante un juego indie con un precio bastante bajo que se ajusta a lo que ofrece, por lo que, si eres amante de los gatos y de los puzles, te animo a que le des una oportunidad.
Alternativas
Is this seat taken?
Muy sencillo de jugar y controlar. Los diseños de los gatos.
Su única canción puede ser algo repetitiva. Se hace un poco corto.
Un entretenido juego de puzles con muchos gatos por satisfacer que termina haciéndose algo corto.




