PC
Romani ite domum
Después del éxito que cosecharon las anteriores versiones, Caesar III no defraudó y sin duda fue uno de los mejores juegos de estrategia de su generación.
0
0
0
Introducción
Caesar fue el primer juego de estrategia de construcción ambientado en la época de los romanos que revolucionó un poco la idea de los juegos de estrategia dándole mayor importancia a la ubicación de los edificios entre si. Era un juego sencillo y muy entretenido. Caesar II mejoró muchas de las opciones de juego y le dio mayor calidad al detalle gráfico. Caesar III no defraudó: sin duda es el mejor de la saga, con grandes mejoras en el sistema de combate, y otorga al usuario más control sobre el manejo de la ciudad.
El juego hace alusiones a la que seguramente es y será la mejor película de romanos que se ha hecho: Ben Hur de William Wyler, cuyo protagonista fue ni mas ni menos que Charlton Heston. Al principio del juego podemos ver la introducción y en un momento dado sale una de las mejores escenas rodadas en el cine, que costó un año en ser grabada: la carrera de cuadrigas en el Circo. El vídeo de introducción es, desde luego, un gran trabajo.
Caesar III viene con una extensa guia totalmente en español, que nos explica tanto la instalación como el desarrollo del juego. Nos dice cuáles son los edificios que afectarán, tanto positiva o negativamente, a las casas, cómo conseguir más beneficios o cómo solucionar algunos problemas antes de que se amotine la ciudad. El juego está completamente en español, voces y textos, e incluso pone especial detalle en los nombres y apodos de los personajes que circulan por nuestra ciudad.
Sistema de juego
Tenemos dos opciones, cargar un escenario de los disponibles y construir nuestra ciudad o bien hacer carrera. Si optamos por la segunda, iremos avanzando por distintas ciudades. Primero nos pedirán que hagamos un pueblo con pocos habitantes y sin ningún otro tipo de requisito. Poco a poco nos irán pidiendo más cosas como por ejemplo tener tanta puntuación en cultura y/o prosperidad o bien tanta población, etc. Una vez hallamos conseguido los requisitos, medraremos a un nuevo cargo (con el consabido aumento de salario oficialmente) y nos situaran en una nueva ciudad. Casi siempre podremos optar entre 2: una de dificultad moderada, pues la zona está limítrofe con las provincias bárbaras, y otra más sencilla que apenas tenga peligro de invasión. Desde luego, las primeras son más divertidas y entretenidas.
Para los no iniciados, el sistema de juego es bien sencillo: debemos construir una ciudad con el dinero que nos dan y hacerla medianamente rentable. Para ello construiremos las casas cerca de la carretera, les daremos acceso a una fuente de agua y a un mercado, por lo que necesitaremos una industria de alimentación así como graneros o almacenes para abastecer al mercado. También deberemos proveer de entretenimiento a la población construyendo teatros, anfiteatros, circos y demás, y por lo tanto deberemos construir escuelas de actores, de gladiadores o de fieras, toda la cadena en nuestras manos. La cultura es también un factor importante (escuelas, bibliotecas, academias) así como garantizar la salud de los ciudadanos (baños, consultas, hospitales). También tenemos que tener puestos de ingenieros que garanticen las construcciones y prefacturas que mantengan el orden, legiones militares en las provincias conflictivas y llevarnos bien con los dioses que nos ayudaran o mandaran plagas en nuestras cosechas, por poner un ejemplo.
A lo largo del juego van ocurriendo eventos como podrían ser terremotos, pedidos para el César, invasiones de bárbaros, aumento de los salarios en roma o de algún producto, y una larga lista que no hará más que retarnos una y otra vez con nuevas tareas.
Luego, para mantener económicamente la ciudad debemos comerciar con otras ciudades creando una industria, ya sea de muebles, cerámica, amas o frutas entre otras. También podemos importar bienes. Y, cómo no, no debemos de olvidarnos de recoger los impuestos a los ciudadanos. Y bueno, también tenemos la opción de donar nuestro dinero a la ciudad, pero como ya digo es solamente una opción. En el caso que nos quedemos sin dinero, nos darán un crédito que deberemos pagar en un año, si no retrasamos en el pago dos años, el César nos enviará a sus tropas. La primera vez será fácil deshacernos de ellas, pero poco a poco más y más legiones vendrán a por nosotros.
Caesar fue el primer juego de estrategia de construcción ambientado en la época de los romanos que revolucionó un poco la idea de los juegos de estrategia dándole mayor importancia a la ubicación de los edificios entre si. Era un juego sencillo y muy entretenido. Caesar II mejoró muchas de las opciones de juego y le dio mayor calidad al detalle gráfico. Caesar III no defraudó: sin duda es el mejor de la saga, con grandes mejoras en el sistema de combate, y otorga al usuario más control sobre el manejo de la ciudad.
El juego hace alusiones a la que seguramente es y será la mejor película de romanos que se ha hecho: Ben Hur de William Wyler, cuyo protagonista fue ni mas ni menos que Charlton Heston. Al principio del juego podemos ver la introducción y en un momento dado sale una de las mejores escenas rodadas en el cine, que costó un año en ser grabada: la carrera de cuadrigas en el Circo. El vídeo de introducción es, desde luego, un gran trabajo.
Caesar III viene con una extensa guia totalmente en español, que nos explica tanto la instalación como el desarrollo del juego. Nos dice cuáles son los edificios que afectarán, tanto positiva o negativamente, a las casas, cómo conseguir más beneficios o cómo solucionar algunos problemas antes de que se amotine la ciudad. El juego está completamente en español, voces y textos, e incluso pone especial detalle en los nombres y apodos de los personajes que circulan por nuestra ciudad.
Sistema de juego
Tenemos dos opciones, cargar un escenario de los disponibles y construir nuestra ciudad o bien hacer carrera. Si optamos por la segunda, iremos avanzando por distintas ciudades. Primero nos pedirán que hagamos un pueblo con pocos habitantes y sin ningún otro tipo de requisito. Poco a poco nos irán pidiendo más cosas como por ejemplo tener tanta puntuación en cultura y/o prosperidad o bien tanta población, etc. Una vez hallamos conseguido los requisitos, medraremos a un nuevo cargo (con el consabido aumento de salario oficialmente) y nos situaran en una nueva ciudad. Casi siempre podremos optar entre 2: una de dificultad moderada, pues la zona está limítrofe con las provincias bárbaras, y otra más sencilla que apenas tenga peligro de invasión. Desde luego, las primeras son más divertidas y entretenidas.
Para los no iniciados, el sistema de juego es bien sencillo: debemos construir una ciudad con el dinero que nos dan y hacerla medianamente rentable. Para ello construiremos las casas cerca de la carretera, les daremos acceso a una fuente de agua y a un mercado, por lo que necesitaremos una industria de alimentación así como graneros o almacenes para abastecer al mercado. También deberemos proveer de entretenimiento a la población construyendo teatros, anfiteatros, circos y demás, y por lo tanto deberemos construir escuelas de actores, de gladiadores o de fieras, toda la cadena en nuestras manos. La cultura es también un factor importante (escuelas, bibliotecas, academias) así como garantizar la salud de los ciudadanos (baños, consultas, hospitales). También tenemos que tener puestos de ingenieros que garanticen las construcciones y prefacturas que mantengan el orden, legiones militares en las provincias conflictivas y llevarnos bien con los dioses que nos ayudaran o mandaran plagas en nuestras cosechas, por poner un ejemplo.
A lo largo del juego van ocurriendo eventos como podrían ser terremotos, pedidos para el César, invasiones de bárbaros, aumento de los salarios en roma o de algún producto, y una larga lista que no hará más que retarnos una y otra vez con nuevas tareas.
Luego, para mantener económicamente la ciudad debemos comerciar con otras ciudades creando una industria, ya sea de muebles, cerámica, amas o frutas entre otras. También podemos importar bienes. Y, cómo no, no debemos de olvidarnos de recoger los impuestos a los ciudadanos. Y bueno, también tenemos la opción de donar nuestro dinero a la ciudad, pero como ya digo es solamente una opción. En el caso que nos quedemos sin dinero, nos darán un crédito que deberemos pagar en un año, si no retrasamos en el pago dos años, el César nos enviará a sus tropas. La primera vez será fácil deshacernos de ellas, pero poco a poco más y más legiones vendrán a por nosotros.




