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Evoluciona, que no es poco
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Evoluciona, que no es poco

El regreso de Patrice Désilets, uno de los creadores de Assassin's Creed, nos trae Ancestors: The Humankind Odyssey, un survival de mundo abierto que nos lleva a la salvaje África del Neógeno.

Por Sergi Bosch [@GriffithDidNW],
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Si algo han demostrado las últimas tendencias de la industria de los videojuegos, además de un sobrecogedor poder mercadotécnico, es que la innovación no siempre goza de la mayor de las estimas; y si no, basta echar un vistazo al panorama actual para inferir que efectivamente las buenas ideas son imitadas hasta la extenuación, síndrome que también es fácilmente apreciable en otras artes. Es cierto, por otro lado, que originalidad y calidad no son siempre elementos concomitantes; esto es, no por presentar una elevada creatividad un título ha de ser necesariamente excepcional. Más o menos esto es lo que sucede con Ancestors: The Humankind Odyssey, un atrevido y prometedor survival en tercera persona que triunfa con sus cautivadores planteamientos y que, desgraciadamente, fracasa con sus decepcionantes ejecuciones. A través de estas líneas intentaré contarte qué me ha parecido.

Eslabones perdidos

Una de las premisas más llamativas de Ancestors: The Humankind Odyssey tiene que ver con su ambientación; se sitúa, ni más ni menos, que en algún lugar del Mioceno tardío, la época más longeva del periodo Neógeno. Así pues, habremos de acompañar en los complejos procesos evolutivos a un grupo variable de homínidos, a pesar de que solo se puede controlar directamente a uno de ellos; el objetivo es, por tanto, sobrevivir y continuar el azaroso camino de la hominización. El esquema jugable se cimenta en aspectos ya conocidos del género, véase la salud, la resistencia y las necesidades básicas, como comer, dormir o beber agua; a estas se añaden pequeños artificios, como las enfermedades alimenticias, el frío, el sangrado o la rotura de huesos, pero no hay nada realmente rompedor en este ámbito. Por contra, el planteamiento verdaderamente estratégico y embelesador surge de la descendencia, las generaciones y los saltos evolutivos, auténticos motores de cambio y de evolución en esta África primigenia e inmisericorde. Sin duda es el punto fuerte del título.

Asegurar la supervivencia del clan y evolucionar la especie es la tesis detrás del título, aunque pronto descubriremos que no será fácil."

La primera, es decir, la descendencia, consiste, evidentemente, en ampliar los árboles genealógicos de la tribu a través de concisos y acaso decepcionantes sistemas de apareamiento; digo decepcionantes no por un ferviente deseo de mayor explicitud en tales menesteres, sino porque las interacciones sociales están muy limitadas. Generalmente se reducen a un minijuego breve y repetitivo que consiste únicamente en pulsar un botón y luego soltarlo al escuchar el sonido característico que determina la efectividad de todas las acciones del título. El parto, por otro lado, solo conduce a una única escena que habremos de contemplar en incontables ocasiones, ya que la importancia de las crías es fundamental: por un lado, aseguran el devenir de la tribu, y por otro, permiten la acumulación de energía neuronal, una suerte de puntos de experiencia que aumentan conforme realizamos acciones -como descubrir alimentos, utilizar nuestros sentidos, o fabricar rudimentarios utensilios- y que posibilitan la posterior adquisición de talentos.

En segundo lugar, las generaciones implican un pequeño salto en el tiempo; los adultos envejecen, los jóvenes maduran, y todo sigue su curso. Es imprescindible, entre otras cosas, porque nos permite “fijar” algunos de los talentos que hayan sido adquiridos por la generación anterior de la tribu; todas las habilidades que no sean aseguradas mediante este método se perderán, aunque podrán volver a ser desbloqueadas gracias al sucesivo desarrollo cognitivo del individuo. Por ejemplo: si aprendes cinco habilidades con el padre pero solo tienes tres refuerzos, el hijo "perderá" dos habilidades, y para recuperarlas tendrás que volver a ganar energía neuronal y gastarla en esos talentos concretos. A priori no suena tan mal, bien es sabido que la evolución es un proceso lento; el problema radica en que este juego de ganancias y pérdidas de dones es una constante del título, y es que la repetición es quizás uno de los grandes vicios de Ancestors: The Humankind Odyssey, lo que plantea un gran desgaste para el jugador a cambio de triunfos muy pequeños.

Por último, los saltos evolutivos nos permitirán avanzar cientos de miles de años, acaso varios millones, en función de los logros evolutivos que hayamos desbloqueado, entre los que se encuentran los descubrimientos de lugares de interés, las interacciones con los depredadores, la fabricación… y cualquier actividad reiterada y relevante que podamos acometer, realmente. De nuevo, una idea fantástica desaprovechada por
una ejecución que pretende muy poco, y que generalmente demanda muchísima resolución por parte del usuario sin ofrecer nada a cambio más allá del mismo progreso.

La interfaz neuronal que hace de árbol de talentos y los saltos evolutivos son dos de los aspectos que mejor funcionan del juego; por desgracia, se sustentan de mecánicas no tan inspiradas.

Y es que el ámbito jugable tampoco destaca por su variedad. Las mecánicas de supervivencia estarán siempre presentes, y aunque es cierto que hay un buen número de descubrimientos a realizar, quizás se echa en falta una mayor cantidad de acciones y de posibilidades. Al final, lo que más haremos será explorar o deambular por bellos parajes naturales, recreados sin duda de manera artesanal, aunque sin demasiado alarde gráfico; cabe señalar, eso sí, que el control del homínido no siempre responde bien, a pesar de que hay un extraño hechizo en saltar de árbol en árbol y establecer nuestros dominios aéreos. En esencia, se trata de un título que exige una curva de aprendizaje excesivamente ingrata, en la que prácticamente nadie te explica nada y todo se reduce al ensayo y error, actividad heurística que se vuelve especialmente frustrante debido a la dureza de Ancestors: The Humankind Odyssey, que no duda a la hora de ponerte bastantes piedras en el camino. Hablamos de errores de inteligencia artificial, de compañeros homínidos que deciden saltar al vacío y acabar con sus vidas, de feroces dientes de sable que acosan y aparecen de la nada a un par de metros del jugador, de tareas de larga duración -beber agua puede prolongarse durante casi un minuto, ¡por Dios!- o de la terrible parsimonia de otros miembros del clan, los cuales son perfectamente capaces de morir desangrados, sin hacer nada para remediarlo, o de descuidar sus funciones vitales. Está muy malogrado esto de ser una niñera en la prehistoria.

La reiteración de patrones y las interacciones sociales, así como la IA errática, alimentan la peligrosa sensación de que cualquier homínido es totalmente reemplazable y que son simples números de seguridad.


Conclusiones

Ancestors: The Humankind Odyssey tiene ideas absolutamente maravillosas y es toda una propuesta innovadora e histórica en el mundillo; las bondades de su planteamiento son tales que intenté por todos los medios que me cautivara, pero lo repetitivo de sus mecánicas jugables, sus fallos de inteligencia artificial y sus bugs, o sus repetidos esfuerzos por poner al jugador en situaciones incómodas terminaron provocando un sentimiento de hastío que ensombreció gravemente los buenos momentos, muchos de ellos surgidos de la experimentación y la banda sonora. Entiendo, no obstante, que es un título en el que las apreciaciones subjetivas tienen un peso enorme, y su potencial descomunal hace que no sea descabellado pensar que mejorará vía mods o futuras actualizaciones, aunque mis esperanzas verdaderamente descansan sobre posibles continuaciones. Sin embargo, todo eso se cimenta en el trémulo terreno de las hipótesis; tristemente, lo que sí que es innegable es que Ancestors: The Humankind Odyssey se siente como una oportunidad muy valiente… y también muy desaprovechada.

Análisis de Ancestors: The Humankind Odyssey para PC: Evoluciona, que no es poco
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La ambientación. El árbol de habilidades. Escenarios bellos y bien diseñados. Es bastante duro.
Casi todas las mecánicas jugables son repetitivas y engorrosas. La IA y los bugs. Escasa interacción
Ancestors: The Humankind Odyssey tiene ideas sensacionales, pero fracasa trágicamente a la hora de llevarlas a cabo. Uno de los golpes del año.

Información del juego

Fecha de lanzamiento: 27 de agosto de 2019
Desarrollado por: Panache Digital Games
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