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Análisis de Future Knight – Regreso (muy bizarro) al futuro
Estética LCD, un héroe de antaño y un tumor benigno se alían para crear un juego único en su especie
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Miércoles por la tarde. Un grupo de desarrolladores realiza una sesión de lluvia de ideas para su próximo juego. Entre ellas sale hacer un juego nostálgico con gráficos de las maquinitas tipo Game & Watch, un juego de acción con espíritu arcade con plataformas aquí y allá donde el héroe construido a retazos de un actor de telenovelas de los 90, acompañado por un pequeño ser que sale de su tripa que no es otra cosa que un tumor benigno, luchará contra la Señora del Pasado la cual decidió lavar el cerebro a toda la humanidad mientras lavaba sus bragas hace 30 años.
Todo lo anterior es literalmente la síntesis de Future Knight, el juego firmado por la colaboración entre dos de los estudios españoles con más futuro, Studio Koba (Narita Boy) y Aeternum Game Studios (Aeterna Noctis). Una completa bizarrada argumental, así como en diseño de personajes y enemigos que ha salido muy bien.

Diseño de los de antes… como nunca antes
Primera parada obligatoria. Es lo primero que entra por los ojos cuando uno ve una captura de Future Knight. Una estética gráfica LCD que recuerda a las maquinitas de los 80 que tuvieron una leve resurrección con el relanzamiento de las Game & Watch de The Legend of Zelda y Super Mario Bros fabricadas originalmente por Nintendo en los 80 y creadas por Gunpei Yokoi.
La primera consola portátil de Nintendo causó furor, vendiendo millones con una tecnología que se basaba en pantallas LCD monocromáticas con dibujos preimpresos que se encendían de forma intermitente para simular el movimiento. Estos gráficos quedaron en desuso con el avance tecnológico de las consolas de sobremesa y sobre todo con la llegada de la Game Boy.

Es por ello que resulta tan impactante que en pleno 2026 se apueste por dicha estética y quede tan bien. El escenario de fondo se muestra con tonos suaves que marca de forma nítida aquellas plataformas que podemos utilizar para saltar o agarrarse. Los personajes y villanos, intencionadamente japoneses, aparecen pintados con tinta y disfrutan de un diseño y unas animaciones de infarto.
Esto unido a las viñetas tipo manga al principio de cada bioma, que paradojicamente hacen que nos encariñemos con esa Señora del Pasado anclada en una residencia frente a un televisor, sitúan la estética en lo más alto no solo de la obra, sino del videojuego en clave retro. Cada bioma representa un escenario nuevo, normalmente con nuevos enemigos que con su aspecto absurdo puede recordar a series como Rick & Morty, dando un aire fresco a cada nivel. La diversidad de enemigos es impactante, desde los esbirros más básicos que parecen lobotizados con túnicas negras y gafas de sol, pasando por niños gritando que se lanzan a nosotros cuan kamikazes hasta un chef que nos lanza desde una nube paquetes de comida rápida. Una oda a la creatividad.
El diseño llega a su culmen con el jefe final de cada bioma. Su aspecto y patrones de combate que, sin innovar en el género, resultan espectaculares y obligan a tener memoria para evitar ese disparo con mala leche. Todo maridado con una música electrónica de pequeñas pistas que resultan pegadizas, donde las melodías del Tutorial y de los jefes finales, con estribillos cortos de pocas palabras, se quedarán contigo de forma enfermiza y es que “El caballero del futuro es un tipo muy, muy duro” (perdón).

Un juego de esencia arcade, pero sorprendentemente estratégico
Si bien es cierto que se autodefine como un shoot em up, resulta más parejo a un juego de acción con plataformas en dos dimensiones de desplazamiento lateral y vertical que de hecho recuerda en esencia a los Mega Man clásicos. Es un juego que apuesta por la acción frenética con muchas balas en pantalla, pero con un componente estratégico gracias a que nuestro majísimo tumor nos permitirá recuperar vida cada vez que nos transformemos en él a costa de morir si nos dan un único impacto.
Tomaremos el cuerpo de Future Knight, un robot construido en el futuro por un científico que quiere hacerle viajar al pasado justo unas horas antes que la Señora del Pasado lavara el cerebro a toda la humanidad y gobernara el mundo con la secta del Presente. Nuestro héroe, hecho a pedazos de un famoso actor de telenovelas fallecido por un tumor estomacal, podrá disparar, saltar y esquivar a todos los enemigos que se le aparezcan. Un disparo y una esquiva que necesitarán recargarse de vez en cuando, dejandonos vulnerables durantes unos segundos.

Pero no estará solo, el tumor que le mató vuelve como aliado para superar zonas de plataformas concretas, con un dash que sirve de ataque y super salto, así como, lo más importante, para regenerar la vida del héroe. Para ello, podremos transformarnos en cualquier momento en Two More (gran nombre para nuestro tumor) con el único inconveniente que un solo toque le matará.
Es por ello que hay que saber jugar con los tiempos para transformarnos en el preciso momento donde no pueda ser dañado por las múltiples balas que visten el escenario. Este añadido entre los dos compañeros da un aire estratégico a los combates que, en vez de pedir velocidad y agresividad, nos pedirá pausa y sincronización para superar las fases más complicadas.

No obstante, es cierto que la variedad de situaciones de combate y plataformas no es tan grande como podría parecer en un primer momento. Hecho que puede estar ligado a que las habilidades de los protagonistas no evolucionan a lo largo del juego, siendo las mismas de principio a fin. Salvo algunos momentos de plataformas en la segunda mitad del título, falta algo más de desafío en los saltos, así como de los ataques en los enemigos básicos.
Lo que sí hace a las mil maravillas es capturar el espíritu arcade sosteniéndolo con un equilibrio entre las múltiples balas y proyectiles de los enemigos, lo que invita a jugar de nuevo ese nivel hasta completarlo al 100%. No se siente tramposo ni infernal como puede ocurrir en muchos run and gun cuan Metal Slug, a los que también convoca Future Knight por momentos, donde la pantalla se queda fija en un escenario para que salgan enemigos por todos lados a darnos matarile; o incluso juegos shoot em up de navecitas a los que dedica unos brutales niveles.

Alma de consola portátil
En honor a las maquinitas Game & Watch a las que homenajea, Future Knight es un juego que puede disfrutarse a partidas cortas. Ocho biomas con tres niveles cada uno que pueden superarse en apenas unos minutos. De hecho, una primera partida puede llevar alrededor de 3 a 4 horas. Pero tras los créditos queda mucho por hacer, desde tres coleccionables por nivel que darán acceso a un jefe secreto, un contrarreloj por nivel y un modo difícil que disfrutarán los más valientes.
Y es que parece un juego de consola portátil. En consecuencia, pretende generar una sensación de nostalgia en los jugadores experimentados con un juego rápido que aplaude las partidas cortas de antaño. Es posible que pueda criticarse su corta duración, pero está totalmente hilada al mensaje e idea que subyace al juego, por lo que no se siente como una pieza fuera del puzle.
De lo poco que se le puede achacar en estas partidas cortas es la existencia de ciertos bugs bastante molestos. De hecho, en no menos de diez ocasiones tuve que reiniciar el juego porque el personaje se había quedado paralizado en una esquina del nivel. Seguramente acaben puliéndose estos fallos con un nuevo parche, por lo que supone un mal menor.

Conclusión
Una bizarrada como pocas. Una estética que hace décadas, literalmente, nadie apuesta por ella. Partidas cortas. Un plataformas de acción que lejos de ser un mero arcade tiene un valor estratégico por su dualidad entre los dos protagonistas. Todos estos ingredientes hacen de Future Knight un gran juego que está dirigido en primera instancia a los veteranos del lugar para luego ser disfrutado por cualquiera gracias a una dificultad equilibrada, exenta de trampas de la época que vanagloria. Gloria pues a esos miércoles por la tarde donde un caballero robótico del futuro que fue derrotado por un tumor sea la respuesta para disfrutar de un par de tardes como las de antes.
Todo lo anterior es literalmente la síntesis de Future Knight, el juego firmado por la colaboración entre dos de los estudios españoles con más futuro, Studio Koba (Narita Boy) y Aeternum Game Studios (Aeterna Noctis). Una completa bizarrada argumental, así como en diseño de personajes y enemigos que ha salido muy bien.

Diseño de los de antes… como nunca antes
Primera parada obligatoria. Es lo primero que entra por los ojos cuando uno ve una captura de Future Knight. Una estética gráfica LCD que recuerda a las maquinitas de los 80 que tuvieron una leve resurrección con el relanzamiento de las Game & Watch de The Legend of Zelda y Super Mario Bros fabricadas originalmente por Nintendo en los 80 y creadas por Gunpei Yokoi.
La primera consola portátil de Nintendo causó furor, vendiendo millones con una tecnología que se basaba en pantallas LCD monocromáticas con dibujos preimpresos que se encendían de forma intermitente para simular el movimiento. Estos gráficos quedaron en desuso con el avance tecnológico de las consolas de sobremesa y sobre todo con la llegada de la Game Boy.

Es por ello que resulta tan impactante que en pleno 2026 se apueste por dicha estética y quede tan bien. El escenario de fondo se muestra con tonos suaves que marca de forma nítida aquellas plataformas que podemos utilizar para saltar o agarrarse. Los personajes y villanos, intencionadamente japoneses, aparecen pintados con tinta y disfrutan de un diseño y unas animaciones de infarto.
Esto unido a las viñetas tipo manga al principio de cada bioma, que paradojicamente hacen que nos encariñemos con esa Señora del Pasado anclada en una residencia frente a un televisor, sitúan la estética en lo más alto no solo de la obra, sino del videojuego en clave retro. Cada bioma representa un escenario nuevo, normalmente con nuevos enemigos que con su aspecto absurdo puede recordar a series como Rick & Morty, dando un aire fresco a cada nivel. La diversidad de enemigos es impactante, desde los esbirros más básicos que parecen lobotizados con túnicas negras y gafas de sol, pasando por niños gritando que se lanzan a nosotros cuan kamikazes hasta un chef que nos lanza desde una nube paquetes de comida rápida. Una oda a la creatividad.
El diseño llega a su culmen con el jefe final de cada bioma. Su aspecto y patrones de combate que, sin innovar en el género, resultan espectaculares y obligan a tener memoria para evitar ese disparo con mala leche. Todo maridado con una música electrónica de pequeñas pistas que resultan pegadizas, donde las melodías del Tutorial y de los jefes finales, con estribillos cortos de pocas palabras, se quedarán contigo de forma enfermiza y es que “El caballero del futuro es un tipo muy, muy duro” (perdón).

Un juego de esencia arcade, pero sorprendentemente estratégico
Si bien es cierto que se autodefine como un shoot em up, resulta más parejo a un juego de acción con plataformas en dos dimensiones de desplazamiento lateral y vertical que de hecho recuerda en esencia a los Mega Man clásicos. Es un juego que apuesta por la acción frenética con muchas balas en pantalla, pero con un componente estratégico gracias a que nuestro majísimo tumor nos permitirá recuperar vida cada vez que nos transformemos en él a costa de morir si nos dan un único impacto.
Tomaremos el cuerpo de Future Knight, un robot construido en el futuro por un científico que quiere hacerle viajar al pasado justo unas horas antes que la Señora del Pasado lavara el cerebro a toda la humanidad y gobernara el mundo con la secta del Presente. Nuestro héroe, hecho a pedazos de un famoso actor de telenovelas fallecido por un tumor estomacal, podrá disparar, saltar y esquivar a todos los enemigos que se le aparezcan. Un disparo y una esquiva que necesitarán recargarse de vez en cuando, dejandonos vulnerables durantes unos segundos.

Pero no estará solo, el tumor que le mató vuelve como aliado para superar zonas de plataformas concretas, con un dash que sirve de ataque y super salto, así como, lo más importante, para regenerar la vida del héroe. Para ello, podremos transformarnos en cualquier momento en Two More (gran nombre para nuestro tumor) con el único inconveniente que un solo toque le matará.
Es por ello que hay que saber jugar con los tiempos para transformarnos en el preciso momento donde no pueda ser dañado por las múltiples balas que visten el escenario. Este añadido entre los dos compañeros da un aire estratégico a los combates que, en vez de pedir velocidad y agresividad, nos pedirá pausa y sincronización para superar las fases más complicadas.

No obstante, es cierto que la variedad de situaciones de combate y plataformas no es tan grande como podría parecer en un primer momento. Hecho que puede estar ligado a que las habilidades de los protagonistas no evolucionan a lo largo del juego, siendo las mismas de principio a fin. Salvo algunos momentos de plataformas en la segunda mitad del título, falta algo más de desafío en los saltos, así como de los ataques en los enemigos básicos.
Lo que sí hace a las mil maravillas es capturar el espíritu arcade sosteniéndolo con un equilibrio entre las múltiples balas y proyectiles de los enemigos, lo que invita a jugar de nuevo ese nivel hasta completarlo al 100%. No se siente tramposo ni infernal como puede ocurrir en muchos run and gun cuan Metal Slug, a los que también convoca Future Knight por momentos, donde la pantalla se queda fija en un escenario para que salgan enemigos por todos lados a darnos matarile; o incluso juegos shoot em up de navecitas a los que dedica unos brutales niveles.

Alma de consola portátil
En honor a las maquinitas Game & Watch a las que homenajea, Future Knight es un juego que puede disfrutarse a partidas cortas. Ocho biomas con tres niveles cada uno que pueden superarse en apenas unos minutos. De hecho, una primera partida puede llevar alrededor de 3 a 4 horas. Pero tras los créditos queda mucho por hacer, desde tres coleccionables por nivel que darán acceso a un jefe secreto, un contrarreloj por nivel y un modo difícil que disfrutarán los más valientes.
Y es que parece un juego de consola portátil. En consecuencia, pretende generar una sensación de nostalgia en los jugadores experimentados con un juego rápido que aplaude las partidas cortas de antaño. Es posible que pueda criticarse su corta duración, pero está totalmente hilada al mensaje e idea que subyace al juego, por lo que no se siente como una pieza fuera del puzle.
De lo poco que se le puede achacar en estas partidas cortas es la existencia de ciertos bugs bastante molestos. De hecho, en no menos de diez ocasiones tuve que reiniciar el juego porque el personaje se había quedado paralizado en una esquina del nivel. Seguramente acaben puliéndose estos fallos con un nuevo parche, por lo que supone un mal menor.

Conclusión
Una bizarrada como pocas. Una estética que hace décadas, literalmente, nadie apuesta por ella. Partidas cortas. Un plataformas de acción que lejos de ser un mero arcade tiene un valor estratégico por su dualidad entre los dos protagonistas. Todos estos ingredientes hacen de Future Knight un gran juego que está dirigido en primera instancia a los veteranos del lugar para luego ser disfrutado por cualquiera gracias a una dificultad equilibrada, exenta de trampas de la época que vanagloria. Gloria pues a esos miércoles por la tarde donde un caballero robótico del futuro que fue derrotado por un tumor sea la respuesta para disfrutar de un par de tardes como las de antes.
Versión analizada en PC (Steam). Copia digital proporcionada por Aeternum Game Studios.
Alternativas
La saga Megaman por su mezcla de plataformas y disparos
Estética única, jefes divertidísimos, muy rejugable
Algunos bugs, falta algo de variedad de situaciones
La apuesta por una estética LCD le queda de maravilla a un juego de esquivas, disparos y saltos donde lo absurdo alcanza su máximo nivel








