Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros. Al continuar con la navegación, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Aceptar
Reina el caos
PlayStation 4 Xbox One PC

Reina el caos

El futuro de los Kaldwin vuelve a estar en juego en lo último de Arkane.

Por ,
0 0 0

Analizado en PlayStation 4. Copia digital proporcionada por Bethesda.

Antes de empezar, quiero dejar clara una cosa: los problemas técnicos me han impedido terminar Dishonored 2. Por desgracia, los datos de mi partida se corrompieron justo a las puertas del final, así que me ha tocado ver los últimos diez minutos en YouTube. Todo parece indicar que el juego de Arkane tampoco se ha librado de la plaga de bugs que se está cebando con esta generación, y eso que esta no es la (según dicen) escandalosa versión de PC, sino la de PS4 con los 9,1 GB del parche de lanzamiento. Sin embargo, como esto es algo que no le tiene por qué pasar a todo el mundo, creo que lo más justo es dejarlo ahí a modo de advertencia y darle al juego el trato habitual.

Nunca he dudado en recomendar el primer Dishonored, un juego atrevido y con pedigrí que fue alabado de forma casi unánime por la crítica allá por 2012. Y el caso es que, a pesar de sus muchas virtudes, yo nunca llegué a alcanzar el mismo nivel de sintonía con él. La forma de estructurar la aventura por misiones en las que no hay vuelta atrás, el sistema basado en hacer el bien o el mal y el mutismo del protagonista, Corvo, son tres aspectos de su diseño que no me acabaron de convencer, y dos de ellos repiten en esta segunda parte.

Dishonored 2 no se anda con medias tintas. La historia arranca quince años después del original con una peculiar ceremonia que conmemora la muerte de Jessamine Kaldwin, anterior emperatriz de Dunwall. Ahora el cargo está en manos de su hija Emily, a la que el trono le viene un poco grande, y su mentor Corvo Attano, que entre un juego y otro ha ascendido de figura paternal a padre biológico (el primero no lo dejó muy claro) e incluso ha aprendido a hablar. La principal preocupación de ambos es el Asesino de la Corona, un tipo que está liquidando a todos los enemigos de la familia con la intención de incriminar a Corvo, pero como las malas noticias nunca vienen solas, justo en ese momento hace su entrada triunfal el duque de Serkonos, que asegura haber encontrado a la legítima heredera de Dunwall: Delilah Kaldwin, la tía perdida de Emily.

Lo que viene después es fácil de imaginar. Se produce un golpe de estado, palma hasta el apuntador y, en medio de todo este trauma, el jugador tiene que elegir al que será su personaje durante el resto del juego, que traslada la acción de Dunwall a la tierra de Karnaca. La gracia está en que cada uno tiene su propio repertorio de habilidades, de ahí que Arkane recomiende pasárselo un par de veces, una con Emily para el final bueno mediante el sigilo (caos bajo) y otra con Corvo para el malo a base de muerte y destrucción (caos alto), o al revés. Y como siempre hay alguien que no tiene suficiente con los niveles de dificultad estándar, también existe la opción de rechazar los poderes especiales e ir con lo puesto.

La narrativa no ha evolucionado en exceso con respecto a la primera entrega. A su favor cuenta con unos personajes bien construidos, intrigas políticas que generan interés y un guión que aguanta bastante bien el tipo a pesar de estar sometido al sistema de doble moral. Sin embargo, su principal problema es que, a diferencia de Bioshock, por mencionar una de sus fuentes de inspiración más claras, Dishonored 2 utiliza unos mecanismos de todo menos sutiles para transmitir su mensaje, como la exposición pura y dura entre misiones con escenas tipo cómic y una presencia alarmante de cartas, libros y todo tipo de documentos. Si te gusta leer parrafadas en la pantalla del televisor, aquí tienes todas las que quieras y algunas más de propina.

Ver comentarios de los usuarios

Para poder aportar cualquier tipo de contenido a uVeJuegos.com necesitas estar registrado y además haber iniciado sesión.

Elige lo que quieres hacer:

© Araya Software Engineering, S.L. 2002 - 2017 | Diseño web por Juan Palma García y Roberto Nieto

×